Comprar una casa es una de las decisiones financieras más importantes en la vida de cualquier persona. Por eso, antes de firmar cualquier contrato, conviene entender bien las opciones disponibles. Al comparar crédito bancario vs crédito Infonavit, la mayoría de las personas se pregunta cuál esquema se adapta mejor a su situación laboral, sus ingresos y sus planes a futuro.
Ambos caminos permiten acceder a un crédito hipotecario para adquirir una vivienda, pero funcionan bajo reglas, requisitos y beneficios distintos. Mientras el crédito bancario evalúa principalmente tu capacidad de pago y tu historial crediticio, el crédito Infonavit está dirigido a trabajadores que cotizan de forma formal y acumulan puntos a lo largo de su vida laboral.
En este artículo te explicamos cómo funciona cada alternativa de financiamiento para vivienda, sus principales diferencias, los requisitos que debes cumplir y algunos consejos prácticos para comprar casa con crédito sin complicaciones.
Un crédito bancario es un préstamo que otorga una institución financiera privada para la compra, construcción o remodelación de una vivienda. A diferencia de otros esquemas, este tipo de crédito hipotecario está disponible para cualquier persona que compruebe capacidad de pago, sin importar si trabaja de forma independiente, es dueño de un negocio o es empleado de una empresa privada.
Para evaluar tu solicitud, el banco revisa varios factores. Primero analiza tu historial en el buró de crédito, ya que un historial limpio suele traducirse en mejores condiciones. Después verifica tus ingresos mensuales, generalmente a través de recibos de nómina o declaraciones fiscales si trabajas por cuenta propia. También toma en cuenta tu antigüedad laboral, que suele requerir al menos dos años comprobables.
Con esa información, el banco calcula el monto máximo que puede prestarte y la tasa de interés aplicable. En 2026, las tasas hipotecarias en México se ubican, en términos generales, entre 9.5% y 12.5% anual, dependiendo del banco, el plazo y el perfil del solicitante. Sin embargo, el dato más importante no es la tasa nominal, sino el Costo Anual Total (CAT), ya que incluye comisiones, seguros y otros gastos asociados.
El enganche suele representar alrededor del 20% del valor de la propiedad, aunque algunos bancos ofrecen porcentajes menores según el producto. El plazo puede extenderse hasta 20 o incluso 30 años, y es obligatorio contratar seguros de vida y de daños durante toda la vigencia del crédito. Este esquema resulta especialmente útil para quienes buscan flexibilidad y no dependen de un empleador específico para acceder a financiamiento.
El crédito Infonavit está dirigido exclusivamente a trabajadores formales registrados ante el IMSS, cuyo patrón aporta el 5% de su salario a la subcuenta de vivienda. Ese ahorro, administrado por el Instituto, genera rendimientos y se acumula con el tiempo, funcionando como respaldo del crédito.
Durante años, acceder a este financiamiento para vivienda dependía de acumular 1,080 puntos, un proceso que podía tomar varios años dependiendo del salario y la antigüedad laboral. Sin embargo, el panorama de Infonavit 2026 cambió con la llegada del Modelo T100, que redujo el puntaje mínimo requerido a solo 100 puntos para vivienda de interés social, facilitando el acceso a trabajadores jóvenes o con trayectorias laborales más cortas. Las propiedades de mayor valor, fuera de este esquema social, continúan sujetas al sistema tradicional de 1,080 puntos.
Además del puntaje, el nuevo modelo exige otros elementos: al menos seis meses de cotización continua ante el IMSS, que la suma de tus deudas no supere el 70% de tu ingreso registrado, contar con tu CURP biométrica actualizada y completar un curso digital obligatorio antes de iniciar el trámite.
Infonavit ofrece distintas modalidades de crédito, entre ellas la compra de vivienda nueva o usada, la construcción en terreno propio, la ampliación o remodelación, e incluso el pago de un crédito hipotecario ya existente. También existe el esquema Cofinavit, que permite combinar tu crédito Infonavit con un crédito bancario para acceder a propiedades de mayor valor. En 2026, el monto máximo de un crédito tradicional individual ronda los $2,935,000 pesos, mientras que, al sumar dos derechohabientes mediante Unamos Créditos, el monto puede superar los $5,870,000 pesos.
Aunque los dos esquemas buscan el mismo objetivo, comprar casa con crédito, sus reglas de operación son muy distintas. La siguiente tabla resume los puntos clave para comparar un crédito bancario y un crédito Infonavit:
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Aspecto |
Crédito bancario |
Crédito Infonavit |
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¿Quién puede acceder? |
Cualquier persona con capacidad de pago comprobable |
Trabajadores formales que cotizan ante el IMSS |
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Fuente de los recursos |
Capital de la institución financiera |
Subcuenta de vivienda y fondos del Instituto |
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Sistema de evaluación |
Buró de crédito e ingresos |
Puntos Infonavit (Modelo T100) |
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Tasa de interés |
Fija o variable, entre 9.5% y 12.5% anual aprox. |
Tasas preferenciales ligadas al salario |
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Enganche |
Alrededor del 20% del valor del inmueble |
Puede usarse la subcuenta de vivienda |
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Plazo máximo |
Hasta 20 o 30 años |
Hasta 30 años |
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Tipos de vivienda |
Nueva, usada, terreno, construcción |
Nueva, usada, remodelación, construcción, liquidación de pasivos |
En resumen, el crédito bancario suele ser más flexible en cuanto a perfil del solicitante, pero también puede resultar más costoso si no se compara bien el CAT entre instituciones. El crédito Infonavit, por su parte, aprovecha un ahorro que ya existe en la subcuenta de vivienda, lo que suele traducirse en condiciones más accesibles, aunque limitadas a quienes cotizan de forma formal.
La opción más conveniente depende directamente de tu situación laboral y financiera. Si eres empleado formal con varios años de antigüedad y ya acumulaste puntos suficientes, el crédito Infonavit generalmente representa la alternativa más económica, ya que aprovecha un ahorro que ya te pertenece.
Si trabajas de forma independiente, tienes ingresos variables o tu empleador no cotiza ante el IMSS, el crédito bancario suele ser la única vía disponible, siempre que cuentes con historial crediticio positivo y comprobantes de ingresos sólidos.
Para quienes buscan una propiedad de mayor valor al que ofrece Infonavit por sí solo, combinar ambos esquemas mediante Cofinavit permite usar la subcuenta de vivienda como parte del enganche y complementar el resto con un crédito bancario. Y si recién empiezas tu vida laboral, puede convenir esperar a acumular más puntos mientras evalúas en paralelo las condiciones que ofrecen distintos bancos.
Antes de iniciar cualquier trámite, es importante conocer qué te pedirá cada institución.
Para un crédito bancario generalmente se solicita: identificación oficial vigente, comprobantes de ingresos de los últimos meses, historial positivo en el buró de crédito, antigüedad laboral mínima de dos años, edad dentro del rango que acepte el banco (usualmente entre 18 y 65 o 75 años), un enganche disponible y el avalúo de la propiedad que se desea adquirir.
Para un crédito Infonavit los requisitos incluyen: ser trabajador activo registrado ante el IMSS, acumular el puntaje mínimo correspondiente (100 puntos bajo el Modelo T100 para vivienda de interés social, o 1,080 puntos para propiedades fuera de ese esquema), contar con al menos seis meses de cotización continua, mantener un nivel de endeudamiento que no supere el 70% de tu ingreso registrado, tener actualizada tu CURP biométrica, completar el curso digital obligatorio y no contar con otro crédito Infonavit vigente.
Comparar ambos listados te ayuda a identificar, desde el inicio, si cumples con las condiciones para uno, otro o ambos esquemas de financiamiento para vivienda.
Elegir bien no depende únicamente de la tasa de interés que veas en un anuncio. Aquí algunos puntos que conviene revisar antes de decidir:
Compara siempre el CAT y no solo la tasa nominal, ya que este indicador refleja el costo real del crédito, incluyendo comisiones y seguros. Utiliza los simuladores oficiales de Infonavit y de los bancos para tener una precalificación realista antes de comprometerte. Si tu meta es una propiedad de mayor valor, evalúa si te conviene combinar tu crédito Infonavit con uno bancario a través de Cofinavit.
Revisa el saldo de tu subcuenta de vivienda con regularidad, ya que ese ahorro puede usarse como enganche o para reducir el monto a financiar. Analiza tu estabilidad laboral: si prevés cambios de empleo o ingresos variables, un crédito bancario con condiciones flexibles puede darte más margen. Solicita cotizaciones a distintas instituciones antes de decidir, pues la diferencia entre una y otra puede representar cientos de miles de pesos a lo largo del plazo. Finalmente, lee con cuidado las cláusulas de prepago y los seguros obligatorios, ya que ambos afectan el costo total de tu crédito hipotecario.
El crédito bancario depende de la capacidad financiera del solicitante, mientras que Infonavit está dirigido a trabajadores que cotizan y acumulan puntos para acceder al financiamiento.
Sí. A través del esquema Cofinavit puedes usar tu subcuenta de vivienda como parte del enganche y complementar el monto restante con un crédito bancario, lo que te permite acceder a propiedades de mayor valor al que te ofrecería Infonavit por sí solo.
Con el Modelo T100 vigente en 2026, el mínimo se redujo a 100 puntos para vivienda de interés social. Las propiedades de mayor valor, fuera de ese esquema, siguen requiriendo el sistema tradicional de 1,080 puntos.
En general, el crédito Infonavit ofrece condiciones más accesibles porque utiliza el ahorro ya acumulado en la subcuenta de vivienda. El costo de un crédito bancario, en cambio, depende del banco, el CAT y el perfil crediticio de cada solicitante, por lo que puede variar considerablemente entre instituciones.
No de forma directa, ya que este esquema está reservado para quienes cotizan ante el IMSS bajo un patrón formal. Quienes trabajan de manera independiente suelen recurrir al crédito bancario, comprobando sus ingresos mediante declaraciones fiscales.
El tiempo varía según la institución y la documentación del solicitante. Un crédito bancario puede aprobarse en algunas semanas una vez completado el expediente, mientras que la precalificación de un crédito Infonavit suele ser más rápida gracias a las herramientas digitales, aunque el proceso completo depende de cumplir todos los requisitos del Modelo T100.
Tanto el crédito bancario como el crédito Infonavit son caminos válidos para comprar casa con crédito, y ninguno es mejor de forma absoluta: todo depende de tu situación laboral, tus ingresos y tus metas a mediano plazo. Si cotizas de forma formal y ya acumulaste puntos suficientes, Infonavit suele ofrecer condiciones más accesibles gracias al ahorro en tu subcuenta de vivienda. Si trabajas de forma independiente o buscas mayor flexibilidad, el crédito bancario puede adaptarse mejor a tu perfil.
Lo más importante es comparar ambas opciones con calma, revisar el CAT, los requisitos y el monto disponible antes de firmar cualquier compromiso. Evaluar tu perfil financiero con detalle te permitirá elegir el financiamiento para vivienda que realmente se ajuste a tus posibilidades y avanzar con más certeza hacia la compra de tu propia casa.